Consejos para que tu lencería te haga sentir cómoda

Acá te entregamos algunos tips súper prácticos para implementar en el día a día.

Por Jessica Ramos Valenzuela

La lencería debería sentirse como nuestra segunda piel y no como una prenda que aprieta, aprisiona, te arruina el look o te acompleja. Lo que parece ser lógico a veces no resulta como tal en la realidad. Es por esto que hay que tomar consciencia y realizar acciones que apunten a esto.

Acá te ayudamos en esa tarea.

1-Prueba la talla correcta

¿Sabía que nuestra talla de sostén puede ir variando a lo largo de nuestra vida? No es que lleguemos a la edad adulta y nos quedemos por siempre con la misma talla, ya que ella va variando de acuerdo a nuestro peso, si nos embarazamos, si estamos en etapa de lactancia e incluso cuando llega la menopausia. Así que por un lado hay que tomar en cuenta esto y por otro lado, siempre debes probarnos el sostén antes de comprarlo, ya que a veces van variando de acuerdo al modelo. En cuanto a los calzones si bien no los podemos probar, sí debemos tener en cuenta nuestras medidas para elegir el correcto, ni más grande, ni más pequeño, el correcto.

2-Elige el material adecuado según la ocasión

Todos los materiales y los diseños son usables, como el encaje, la ropa interior lisa, los estampados, las transparencias, etcétera, pero lo que hay que tomar en cuenta en si combina o no con nuestro look exterior para que no se marque o se trasluzca o derechamente para que no arruine nuestro outfit.

3-Divide tu ropa entre de diario y para momentos especiales

Lo ideal es tener una sección con ropa interior confortable para, por ejemplo, ir al trabajo y otra para ocasiones apasionadas, para impresionar o para verte más sexy. De este modo, siempre estarás lista para todo tipo de ocasión.  

4-Opta por materiales saludables

Una forma para evitar infecciones íntimas y alergias es optar por materiales de buena calidad, como lo es, por ejemplo el algodón o la microfibra. Evita lo sintético como el nylon o el spandex que podrán ser más baratos, pero no nos cuidan de enfermedades.

Jessica

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